Puebla es el octavo municipio con mayor desigualdad de ingreso del país (Índice de Gini de 0.55), lo que significa que la brecha entre ricos y pobres se ha ido ensanchando, y generando grandes disparidades económicas y sociales entre la población.
Por tanto, el establecimiento de estrategias para promover una mejor distribución de los recursos deber ser una prioridad a través de políticas públicas que promuevan el empleo y la capacitación en oficios, de tal suerte que las personas sean capaces de integrarse a la vida productiva y generar mayores ingresos en beneficio propio y de sus familias.
Asimismo, es indispensable fomentar también la creación de nuevos empleos, mejor remunerados, ya que eso será factor clave para evitar que se sigan marcando las diferencias entre las clases sociales, derivado del ingreso que perciben por su trabajo.